lunes, 14 de febrero de 2011

Nada más. (Eso espero... )

Simplemente diré que no encontrarán demasiado. (Hablo seriamente, aunque me cueste)
Dudo que exista un manual que te pueda decir como hacerlo. Sólo sé que yo quiero uno, y rápido.
¿Ustedes no?
Así que... A arreglarnos con lo que tenemos.



A la mayor parte del mundo (o eso quiero creer), le parece que sus padres son un incordio. (Por no decir: increíble dolor de ovarios) ¿Me equivoco?
Vamos, que no hay cosa peor que levantarse escuchando gritos, chillidos de horror porque: "Oh, mi dios... ¡No queda coca-cola, tenés que ir a comprar más!". O el típico: "¿Podés ir a sacar al perro?" (Que creo viene acosando a los adolescentes hace generaciones... )

Y uno sale a pasear al perro, a comprar la bendita coca-cola... Porque no queda otra. (O porque queremos callarlos de una buena vez... ).

Ahora es cuando salgo con los comentarios en plan:
PERO ESTO NO VA MÁS. REVOLUCIÓN, SEÑORES. ADOLESCENTES DE TODOS LOS LUGARES DEL MUNDO, UNÍOS.

Lamentablemente, eso no sucederá en ésta vida. (Bueno, en mi imaginación, sí. ¿Cuenta?)

Entonces... No nos queda otra que intentar resistir los impulsos asesinos y maniáticos que nos agarran por dentro cuando vemos a nuestra madre, por ejemplo, sentada plácidamente en el sillón viendo una de esas novelas románticas de la tarde (que perdón, nunca logro entender. ¿Puede haber tanto infidelidad en un sólo capítulo? HOW?!), mientras uno piensa por dentro "God, ayúdeme por favor. Que no me vea llegar, que no me vea llegar", y entonces, su cabeza se gira como Chukie y te clava los ojos. Y, entonces, El Pedido.
(No, en serio. ¿Siempre tienen algo para pedir? Me gustaría descubrir el botoncito para inhibirles la facultad de pedir cositas).

• "¿Te gustaría prepararme un té?"
Oh, sí, madre. Amaría prepararte un té. ¿Querés que te haga galletitas también?


Cuestión importante es ésta. ¿Por qué las madres preguntan siempre las cosas cuando se SABE que no hay escapatoria? (Y conste que lo hacen con esa suave voz que grita "yo te parí")


Es como cuando se pregunta si se puede hacer una pregunta. POR DIOS. Sé que si te digo que NO. NO QUIERO HACERTE UN TÉ.
Me vas a exhortar que vaya y ni siquiera vas a moverte de tu lugar cuando, empleando tus mágicos dotes de madre vas a clavar tus ojos encima mío y a poner esa cara de: "Si no lo hacés, juro que la vas a pasar mal el resto de tu vida" (Agregar sonrisa para mayor efecto)
(Ah, si no olvidar que no deja de prestarle atención en ningún momento a la fantástica novela)----> Eso si es un don. (Léase ironía)


Bueno, supongo que eso podría ser el principio del libro de "Como terminé asesinando a mi Madre".

Pero intento todo lo contrario. (Aunque no se note. Que quede entre nos)
¡Lo juro!




1 comentario:

  1. Hey hey! YO QUIERO LEER ESE LIBRO! xD
    me encanto tu nota! es la primera vez q leo algo tuyo de este estilo :)

    ResponderEliminar

Trololololo